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Cómo funciona un lamparario electrónico, paso a paso

Lamparario electrónico en hierro forjado con tres líneas de velas, cruz y alcancía, en una iglesia

Desde afuera, un lamparario electrónico parece muy simple: se deja una ofrenda y se enciende una vela. Por dentro hay un pequeño sistema que hace posible que eso ocurra de forma confiable, todos los días.

1. La ofrenda

El fiel deposita una moneda o un billete por la ranura del lamparario. El dinero cae a una alcancía cerrada con llave, que puede estar integrada en el mueble o ser independiente.

2. La detección

En nuestros lampararios, la ofrenda pasa frente a sensores ópticos que detectan el paso de monedas y billetes. Un microcontrolador —un pequeño computador— recibe esa señal y decide qué vela encender.

3. La vela encendida

Se enciende una de las velas disponibles. La luz LED imita la llama de una vela y permanece encendida mientras la persona hace su oración, sin humo, sin cera y sin riesgo de fuego.

4. El apagado automático

El tiempo de funcionamiento de cada vela es programado. Cuando termina, la vela se apaga sola y queda lista para el siguiente fiel. Así el lamparario se mantiene disponible durante toda la jornada, sin que nadie tenga que estar pendiente.

¿Qué pasa si algo falla?

Con el uso diario, algunas piezas se desgastan: velas que no encienden, sensores que no reconocen las ofrendas o tiempos desajustados. La mayoría de estas fallas tienen solución. Conozca nuestro servicio de reparación de lampararios y los consejos de mantenimiento.

¿Y los lampararios antiguos?

Muchos equipos antiguos usan tecnologías que fallan con frecuencia. Es posible actualizarlos con microcontroladores y sensores ópticos para que sean más confiables. Vea cómo en restauración de lampararios.

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